Curiosidades fondo

#500Habana. Llave del Nuevo Mundo. Antemural de las Indias Occidentales. Valioso manuscrito

Llave del Nuevo Mundo. Antemural de las Indias Occidentales

Producto de su  temprana inclinación por los libros José Martin Félix de Arrate termina este valioso manuscrito en 1761, dedicado al cabildo y con el fin de proporcionar una obra perteneciente a la ciudad de San Cristóbal de la Habana,  atrayéndole las historias de las Indias, desde su fundación, hasta personajes destacados. Este autor es considerado el primer historiador de Cuba por  prestigiosos investigadores, como Felipe Poey y Francisco Calcagno Monti

El motivo esencial de la creación de dicho manuscrito es suprimir la carencia de obras dedicadas a La Habana existentes en la época y resaltar la influencia de sus habitantes, los habaneros en el desarrollo de la ciudad. Su obra de mayor valor, Llave del Nuevo Mundo. Antemural de las Indias Occidentales, constituye una muestra acabada de criollismo y modernidad, de la cual no se ha encontrado el manuscrito original.

Su indiscutible autoría lo sitúa como uno de nuestros primeros historiadores. Esa obra no constituye una mera narración de hechos y hazañas, sino el cuadro completo de la sociedad cubana del siglo XVIII y abarca cinco aspectos fundamentales de la vida colonial: descripción geográfica y natural, reseña económica, explicación de las funciones de las autoridades y magistraturas, cronología civil, y eclesiástica así como crónica cultural.

El nombre seleccionado por el autor como título del libro a partir de las células de cita de Francisco Dávila Orejón lo escoge como acto de homenaje. En el primer capítulo se realiza un enfoque a la llegada del almirante Cristóbal Colón tras el descubrimiento de un continente gigantesco desconocido por el mundo europeo.

Hace referencia a la situación en que se encontraba la isla, mediante una brillante descripción, donde expone rasgos esenciales de la época y sus sublimes atributos. En el año 1513 llega a Cuba el capitán Diego Velázquez posteriormente nombrado gobernador de la isla de Cuba, con el fin de afianzar la organización y modo de vida de los habitantes de la isla, trazar las pautas para la creación de villas que condicionen la armonía y equilibrio de la de dicha isla, claro está con el apoyo de la corona española, se procede a la creación de las siete villas, constituían la base legal, organizativa y política en cada región lo cual se lograba al establecer en cada acto de fundación, la institución del municipio, y también garantizaban la concentración y permanencia en el territorio de un núcleo conquistador La isla de Cuba llamada al comienzo Juana en honor al príncipe Juan, constaba de un sin número de tesoros naturales propios de la isla, marcaban la diferencia con otros lugares del mundo, evidencia la mezcla de culturas a raíz de la llegada de europeos. A pesar del paso de los años siguen estando vigentes puntos característicos de la Cuba primitiva, como es el caso de las frutas regionales de gozoso sabor, la piña, melones, anones, sandia, entre otros. Palabras utilizadas por los aborígenes como Bayamo, Cuba, guayaba. Poco a poco se va extinguiendo el encanto y belleza natural que presentaba la isla, producto de la explotación sometida a los naturales y el saqueo de riquezas integras de Cuba. El autor precisa en este capítulo la importancia de realizar primeramente un bosquejo de la situación acontecida en la isla, los cambios y novedades por las que atraviesa en la época, para luego referirse en próximos capítulos a la Habana como eje central de la obra. Realiza una correcta implicación de los rasgos esenciales que sobresalían del descubrimiento de Cuba, mediante pinceladas lleva a un viaje de imaginación, trasladando al lector a la situación de Cuba en el contexto ambientado.

Autor(es): 
María Karla Pérez (estudiante primer año , Ciencias de la Información)
Filiacion del autor: 
Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana

#500Habana.Las fiestas populares cubanas vistas por Emilio Roig de Leuchsenring

#500Habana.  Las fiestas populares cubanas vistas por Emilio Roig de Leuchsenring

Las fiestas populares, como parte de lo más auténtico y colorido de las tradiciones habaneras desde antaño, han caracterizado la imagen de esta divertida ciudad. Sobre el tema, el Doctor Emilio Roig Leuchsenring, ilustre personalidad de la historia y la cultura, expresa la necesidad de rescatar, y que prevalezcan en el tiempo, las tradiciones habaneras: carnavales, comparsas, bailes, desfiles como símbolo de cubanía, y más aún, fomentadoras de cultura y educación.

 El baile, acompañado de la buena música, hacen de una ciudad tan atareada, un lugar más ameno, otorgándole, dentro de todo el clamor de tambores, claves, maracas, fuertes pisadas, un soplo de paz.

 Roig hace referencia a los festejos de 1937, conocidos como Fiestas de Febrero y amparados por la comisión asesora de turismo municipal. Toma ejemplo de esas fiestas que marcaron una pauta en la historia de la ciudad. Si bien fueron criticadas por minorías descontentas, aferrándose a vanos pretextos de moral, racismo o ética, fueron muy bienvenidas por el pueblo en general.

Este asunto deja de formar parte de historias, folletos para incorporarse a la realidad, a lo vivo y verdaderamente bello. Poseen un gran valor histórico, pues independientemente de las luces que acompañan estas fiestas, las hermosas decoraciones en los edificios públicos, son las tarjas, testimonios vivientes que nos trasladan a eventos pasados. Por otro lado, el valor artístico de estas comparsas afrocubanas refleja en sus movimientos la historia de esclavos, religiones y en sus pasos grotescos un estilo propio de singular belleza.

En estos años la Sociedad de Estudios Afrocubanos en aquel entonces recién constituida en La Habana dio su voto de apoyo, unánimemente por la Junta Directiva según expresa el artículo número cuatro de sus estatutos:

"La sociedad, inspirada en la más profunda y recíproca tolerancia y en criterios igualitarios que deben ser característicos de una alta civilización, estará abierta a todas las ideas noblemente sentidas y serenamente expuestas, siempre que su expresión no exceda de los fines estrictamente culturales que son propios de la sociedad”. Ilustrísimas figuras lo respaldaron: Fernando Ortiz, Nicolás Guillén, Martin Castellanos, Emilio Ballagas, Alberto Peña, Regino Pedroso, Zoila Gálvez, Enrique Abreu, Félix Ayón y Soler, Juan Marinello, Armando Guerra por nombrar algunos.

Las comparsas y bailes populares, lejos de entorpecer el aprendizaje y la creación, son fuente de inspiración y superación, pues motivan al perfeccionamiento de los ritmos de baile para de esta forma lograr una verdadera aceptación por parte del espectador. El Doctor concluye expresando: "Bienvenidas sean, pues, estas Fiestas de Febrero de 1937, las tradicionales y criollísimas comparsas habaneras, reveladoras del interés cubano actual por lo histórico y tradicional".

Es necesaria la recopilación de los antecedentes y hechos que han caracterizado a estos eventos a lo largo de los años, como la mejor forma de dejar un registro de la connotación que para la vida y la cultura del país tienen estas fiestas populares. Han pasado ochenta y dos años y las comparsas, con sus bandas, automóviles parlantes, luces y brillo siguen regalando sonrisas y motivos para estar vivos.

Autor(es): 
Talía Casanova Díaz
Filiacion del autor: 
Estudiante de primer año de Ciencias de la Información

#500Habana. El grupo minorista de intelectuales y artistas habaneros por Emilio Roig de Leuchsenring.

Cuaderno: El grupo minorista de intelectuales y artistas habaneros

Es  una suerte encontrar en nuestros fondos de la Biblioteca Central, una obra como esta,  con un contenido interesante por sus valores estéticos e históricos  que nos lleva de la mano a través del tiempo. Se trata del cuaderno El grupo minorista de intelectuales y artistas habaneros, que es parte de la  Colección de Cuadernos de Historia Habanera escrito por el  prestigioso  Emilio Roig de Leuchsenring, etnólogo, periodista, patriota cubano y sobre todo para nosotros  el primer Historiador de La Habana desde  1935.

Marjorie Peregrín Ávalo, coordinadora de la Colección de Historia Habanera subrayó que: “como un tributo a Emilito, estos Cuadernos ven la luz por la voluntad del Historiador de la Ciudad, Dr. Eusebio Leal Spengler, para que los jóvenes tengan acceso a todo lo publicado en sus páginas. Son una joya de incalculable valor, donde confluyen todas las corrientes historiográficas de la época”.

Emilio Roig, revolucionario esencial aunque no militó en partido alguno,  estuvo siempre en el grupo de vanguardia de la sociedad, comprometido con las causas justas y democráticas. Se une a organizaciones como la Liga Antiimperialista de Cuba y  el Grupo Minorista.

 A través de las Instituciones culturales que dirigió, unió a los intelectuales de todas las tendencias en función del rescate de la historia y los valores nacionales, contra el colonialismo y el imperialismo, para ello desarrolló el estudio científico de la Historia de Cuba.

El primer artículo fue publicado en setiembre de 1929 en la Revista Social y de forma bien explicativa el autor muestra cómo surgió y fue desarrollándose el  llamado Grupo Minorista en la década de los años veinte, exactamente en  el año 1923, cuando un grupo de intelectuales  se pronuncian en contra de la compra del Convento de Santa Clara. En todo momento estos jóvenes  estaban unidos al  quehacer artístico y la  responsabilidad social.

 El  lector podrá contar con elementos que le permitirán una valoración de la importancia histórica de este hecho, quiénes  pertenecieron a  él  y la verdadera significación  y repercusión que tuvo en  aquella época  tanto en el ámbito nacional como internacional.

En esencia, es un grupo que no estaba conformado por una gran cantidad de efectivos, pero su grandeza  radicaba en los objetivos que perseguían,  pues  su  razón estaba en ser  intérpretes  de las necesidades y fenómenos sociales que afectaban al pueblo de Cuba, manifestándose en contra de las medidas  y presiones que sobre este ejercían el gobierno y sus cuerpos represivos.  Reclamaban  reformar la enseñanza pública  y autonomía universitaria  y que de alguna forma  el pueblo se integrara y participara en las estructuras del gobierno.

Pero sus inquietudes trascendían las fronteras de la patria y la solidaridad de estos intelectuales de vanguardia estuvo presente fuera del territorio nacional, con una clara visión de la necesidad de la unión en  latinoamérica y un profundo sentimiento antiimperialista.

Eran jóvenes intelectuales  de izquierda que se reunían  de forma espontánea, con inquietudes que se proyectaban  más allá de lo puramente artístico o literario, con conocimiento y conciencia de la situación que imperaba en  el país y  la  necesidad de transformación.    Formaron parte de este grupo,  personalidades de la cultura como  Rubén Martínez  Villena,  Alejo Carpentier, Juan Marinello, entre otros.

También  este grupo recibió criterios de que solo eran una minoría que alguna que otra vez se reunían para intercambiar y compartir, que no realizaban ninguna actividad concreta que trascendiera en su actuar, tampoco tenían una organización o estructura que lo conformara,  ni documentos rectores que guiaran su quehacer  y sirvieran de guía para la acción, mirándolo desde el punto de vista estructural, pero  lo que no había lugar a dudas era su composición de izquierda, la unidad  existente entre ellos y  convergencia en los pensamientos y proyecciones  revolucionarias. 

Trascienden así sus ideas en  el continente, constituyendo el  primer  grupo  de intelectuales  en Cuba que asumen  la posición que  les corresponden,  poner la cultura y el conocimiento en función  del pueblo. En sus cinco años de existencia los logros fueron significativos, constituyendo un verdadero ejemplo para el  futuro.

Autor(es): 
Amanda Águila Domínguez
Estudiante de primer año de Ciencias de la Información

#500Habana. La Necrópolis Cristóbal Colón y sus múltiples valores; orgullo de nuestra ciudad

Portada del cuaderno

En el #500 curiosamente, hemos encontrado este cuaderno  de Martín Socarrás Matos, Premio Investigaciones Históricas del concurso 26 de julio FAR, 1975, donde el escritor hace un breve pero conciso relato del mayor y grandioso conjunto urbano funerario de nuestra ciudad, el cual posee más de 130 años de existencia. El mayor de los 21 cementerios existentes en la Habana  fue declarado Monumento nacional en febrero de 1987 por sus valores artísticos-culturales, arquitectónicos e históricos. La Necrópolis Cristóbal Colón, premio de investigaciones históricas de 1975, es un cuaderno que despierta curiosidad y que  se conserva en nuestros fondos, haciéndole honor al #500 cumpleaños de La Habana  

Cementerio Cristóbal Colón,  ubicado en la intersección de Zapata y 12, en el barrio de El Vedado, iniciado en 1871, terminado en noviembre de 1886 y su inauguración el 30 de octubre de 1871, con una estructura envidiable y una arquitectura romántica – bizantina, son algunos de los aspectos que son descritos por el autor

 En él se ha sepultado a numerosas personalidades de gran significación nacional, y otras internacionalmente conocidas. Se puede decir que es posible a través de este  representarse la historia de Cuba desde el momento en que comenzó a constituirse la nación hasta nuestros días debido a los monumentos construidos que perpetúan  la memoria de estas personalidades y de los acontecimientos que han marcado hitos en la historia de Cuba, constituyen un testimonio fiel de la formación de la identidad del pueblo.

Maravilloso libro, que dentro de aproximadamente las 57 páginas de desarrollo que lo conforman, intenta ofrecerle al lector un recorrido acerca de historia del lugar de descanso eterno de miles de personas como lo que realmente fue. La  obra proyecta a partir de un lenguaje simple y directo, para todo tipo de lectores, tres antecedentes propios de la necrópolis: antecedentes de construcción, la construcción misma, y su problemática y operativa de la empresa, dándole seguridad a los que se envuelven en él y permitiéndoles adentrarse en su narración. 

El libro se centra en el contexto colonial cubano de la época, sus complejidades, personalidades y realidades, donde la historia es un punto de partida y así demostrar cómo se llevó a cabo este proceso de construcción de lo que hoy es un Monumento Nacional de la Cuba, considerado por muchos un museo.

Este pequeño, pero interesante ejemplar deja impresas en  sus hojas  un extenso conocimiento que permite al lector permearse de su contenido,  dejándonos fascinados;

El autor  nos muestra que este tema o centro ha sido considerado un fetiche, pero esto no detuvo su obra, esta es una demostración al mundo de cómo ha trascendido esta joya arquitectónica en la historia de La Habana y Cuba, lugar que es conocido y famoso en todo el territorio.

El relato muestra su ascendente histórico, el surgimiento de la necesidad de crear tal lugar para disminuir la insalubridad de la capital, pues los entierros eran llevados a cabo dentro de las iglesias, más tarde construido el cementerio de armas   y al presentarse el aumento de la tasa de muertes, ya no habia lugar para los realizar los entierros, demostrando que estos fallecidos necesitaban un lugar donde perecer, así  fue autorizada su construcción por Real Decreto.

En el texto se destaca  la cantidad de presupuesto designada a la obra, cuyos datos son presentados en el libro en muchas de sus páginas, puesto que hubo cambios al respecto, también,  las leyes que los trabajadores debían cumplir para su ampliación y cuyas leyes no fueron llevadas a cabo por estos trabajadores.

Para concluir es necesario expresar que esta obra premiada no tiene igual, puesto que, siendo una obra de 44 años de  haber sido escrita, contiene una de las mayores historias  narradas  de manera amena, acerca del proceso arquitectónico de tal bella edificación, la que forma parte de nuestra cubanía.

Filiacion del autor: 
Annia Alejandra Alvarez Jauregui, estudiante de primer año de CI

#500Habana ¿Y hoy qué puedo hacer para contribuir a tan noble causa?

Veinte Años de Actividades del Historiador

En el 500 aniversario de la fundación de la Villa de San Cristóbal de la Habana, conocer la labor de aquellos que con su trabajo y dedicación han contribuido a promover su historia, conservar sus bienes patrimoniales y honrar a los héroes, resulta verdaderamente instructivo y enriquecedor. En este sentido, el tercer volumen del libro titulado Veinte Años de Actividades del Historiador de la Ciudad de la Habana, cuyo autor es el Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, constituye una compilación de diferentes cursos y ciclos de conferencias impartidas, acontecimientos históricos y culturales acontecidos y homenajes realizados a importantes figuras, en el periodo de 1935 a 1955.

Poniendo en conocimiento del lector todos los elementos de las actividades realizadas, de una manera minuciosamente organizada y detallada, desde las fechas de cada evento hasta las comunicaciones oficiales, cartas y artículos publicados sobre los diferentes temas abordados, el primer Historiador de la Ciudad pone de manifiesto la ardua tarea realizada, junto a otras personalidades e instituciones, para hacer llegar tan completa obra. Extremadamente interesante resulta, como parte de este trabajo, el nombrado Tarjas Históricas en Edificios Públicos, Fortalezas, Iglesias y Monumentos cuyo objetivo fue contribuir a la conservación y perpetuidad de sitios históricos y culturales, para el conocimiento y el disfrute de las nuevas generaciones.

Las leyendas ilustrativas colocadas en tarjas históricas, las cuales fueron publicadas en varias ocasiones en diarios y revistas habaneras de la época, forman parte de estas memorias donde pueden ser apreciadas las descripciones sabiamente redactadas para cuatro de las principales edificaciones públicas como: la Casa de Gobierno y Palacio Municipal, la Universidad de la Habana, el Palacio del Segundo Cabo y el Palacio Presidencial. Asimismo, las realizadas a los restos de las antiguas murallas concebidas para la defensa de la Habana, además de las relacionadas con la Catedral, el Convento de San Francisco, el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio, la Iglesia del Cristo y el Convento de Santa Clara, aportan elementos descriptivos importantes de la Etapa Colonial cubana.

 No menos interesantes resultan las escrituras, con las características históricas más sobresalientes, de las significativas fortalezas habaneras: el Castillo de la Real Fuerza, Castillo de El Morro, Castillo de la Punta, Fortaleza de la Cabaña, Castillo de la Chorrera y el Torreón de San Lázaro. Para concluir, son descritas alrededor de 50 de las leyendas redactadas para diversos monumentos y construcciones de notorio valor de la etapa del gobierno español en Cuba, del período de Intervención Militar Norteamericana y de la Época Republicana.

Es de destacar entre ellas, la realizada para el más antiguo monumento que se conserva en Cuba, erigido en 1557 en la Parroquial Mayor, para Doña María de Cepero y Nieto, dama principal de la Villa de La Habana, hija de don Francisco Cepero, uno de los primeros conquistadores de Cuba.

La lectura de este libro, y en particular, del acápite referente a las tarjas históricas, constituye un viaje al pasado, de donde el lector regresa impresionado al descubrir la gran preocupación del Dr. Roig de Leuchsenring, y de todos cuantos lo apoyaron, por preservar y dar a conocer la memoria del tesoro patrimonial y monumental de Cuba. Compilar y hacer llegar a cada ciudadano, todas las actividades realizadas en pos de defender la identidad del pueblo cubano, es una obra de incalculable valor que enriquece a todo el que la lea, lo invita a la reflexión y hace que se pregunte: ¿Y hoy qué puedo hacer para contribuir a tan noble causa?

Autor(es): 
Mabelis Calvo Rojas
Filiacion del autor: 
Estudiante de Ciencias de la Información

"Muecas”: Humorismo y popularidad cubana

Portada revista Muecas

En la sala Elías Entralgo de nuestro fondo de Libros raros y valiosos podemos encontrar esta joya literaria de principios del siglo XX.  Se trata de la  Revista Humorística popular “Muecas” del Año I, no. 1- , 1920- . -- Habana : : [s.n.], iv. Ilus. 30 cm.

Revista gráfica- popular en la que colaboraron los principales escritores y artistas de la época. Su director fue   Ramón Rivero Gollury con  caricaturas de Heriberto Portell Vilá y  una  frecuencia semanal.

La biblioteca posee los números 7, nov. 4, 1920- no. 14, dic. 23 y nos. 46-65, agosto 4-dic. 18, 1921.

“Muecas”  nace y se desarrolla en un contexto intelectual, artístico, y político en el cual  ya Cuba estaría vendiendo  sus zafras completas a los Estados Unidos a precios de sacrificio, de ahí las tantas alusiones satíricas humorísticas relacionadas con el azúcar, los bodegueros etc. que aparecen a lo largo de casi todos  los números de la revista. 

En su primera página aparece una caricatura del corrupto presidente Alfredo  Zayas y una sátira  sagaz en cuanto al empréstito de estados Unidos y la mirada del corrupto  sobre la  bolsa del préstamo. 

Es la época de importantes acontecimientos como la Protesta de los Trece; el Movimiento Minorista que incluye a  Juan Marinello, Alejo Carpentier, Villena, Fernando Ortiz y otros relevantes intelectuales de la época; también fue la época de la  Revista Avance la cual fue precursora del vanguardismo en Cuba.

“Muecas” es increíblemente ingeniosa, talentosa, donde el lector queda fascinado tanto por la calidad de su contenido, sus ilustraciones y su estructura formal.

Puede percibirse a priori que fue elaborada por escritores de experiencia, lo cual se distingue  por la manera y el estilo, desde sus ingeniosos títulos hasta los múltiples temas  que toca de manera aguda.

A pesar de que su particularidad es la de ser humorística y popular sorprende el hecho de estar   exenta  de vulgaridad y chabacanería con la que fácilmente pueden coexistir  este tipo de género humorístico, donde los límites a veces son difíciles de manejar, planteamiento hecho  por renombrados humoristas.

La revista posee una ingeniosidad extraordinaria y un cuidadoso y exquisito lenguaje, cabe destacar que los colaboradores se mantienen en el anonimato, asumimos que es debido a las fuertes y comprometedoras críticas.

Estructuralmente pasea elegantemente desde la reseña, las notas, parodias hasta poemas escritos principalmente en sonetos  o décimas cubanas. La revista tiene un espacio  denominado  “musa popular” donde interminables versos riman o no, al compás de un humorismo estupendo.

Otra curiosidad es que constantemente se le da promoción a  la revista “Bohemia” de donde se dice que: “tiene al corriente a sus abonados de todas las notas de actualidad mundiales y locales “.

Desde el punto de vista temático la revista es  abarcadora pues  toca casi todos los temas sociales, políticos, económicos de la época, satirizando de manera aguda y abiertamente los primeros años del siglo XX, con todo su contexto cubano. Títulos sugerentes como: “Como está la cosa”; “Atractivos de la Playa”; “Huye que te coge el León”; “El majá de la explotación “; Briand y la ley seca “, Delirio de candidatos”, “El nuevo Garden Play”; “Un anarquista como no hay muchos “entre otros.  

La cubanía y lo autóctono están profundamente arraigadas en estas páginas, donde se  hace uso constante del refranero popular por ejemplo: “como plátano para sinsonte” entre otros. También se alude constantemente al  azúcar cubano y la situación política de debate alrededor de esta situación, se denuncia  a los bodegueros, a las diferencias entre clases sociales por ejemplo “al rico cuando se embriaga lo llaman guasón y al pobre le gritan “borrachón”,  el alto precio de los alquileres que se hace un leitmotiv en todos los números, y también aparecen los anuncios publicitarios tan propios de la época y frases que hacen reír de buena manera por la actualidad vigente como “lo trabaron “, “como está la cosa”, “el ecobio”, “hoy fio, mañana no”, las” Brujerías”.

Podemos terminar  diciendo que esta revista, representa un orgullo de nuestro patrimonio documental la cual posee cuantiosos valores literarios, sociales, históricos, costumbristas, autóctonos y sobre todo de cubanía convirtiéndola en un exponente de nuestra cultura.

 

La colección de Libros Raros y Valiosos de la Biblioteca

Colección de Libros Raros y Valiosos de la Biblioteca

El fondo de Libros Raros y Valiosos, adscrito a la Biblioteca Central “Rubén Martínez Villena”, tiene su antecedente más remoto en las piezas heredadas de la biblioteca universitaria  que se encontraba inserta en el antiguo Convento de Santo Domingo de Guzmán.En la actualidad el mismo está compuesto por decenas de manuscritos, ediciones facsimilares de obras antiguas , una variada colección de publicaciones periódicas nacionales y extranjeras, fotografías, folletos y libros, que han sido comprados o recuperados por la Biblioteca Central o han sido donados por importantes figuras del acontecer cultural cubano o sus herederos, como Néstor Carbonell , Pablo Desvernine de Velasco , Fernández de Castro , Elías Entralgo  y Enrique Labrador Ruiz , entre otras personalidades.

Entre las características prominentes de los libros de esta colección pueden señalarse la presencia de Ex Libris ,dedicatorias de relevantes personalidades,  sellos de librerías , sellos de encuadernadores , libros de pequeño formato , otros de gran formato , encuadernaciones en pergamino , otros con guardas marmoladas hechas a mano, cierres metálicos.  Entre los textos que atesora el fondo, los más antiguos son Anales de la corona de Aragón, compuesto por GerónimoÇurita , 1562-80, en seis tomos, con láminas e ilustraciones; una colección de seis textos conocidos como Prematicas  que vieron la luz durante el reinado de Felipe III en Valladodid.  Otros libros raros de origen religioso son el Dictionnaire historique, critique, chronologique, geographique et literal de la bible... de Augustin Calmet, publicado en Paris: Emery, en 1722, en 2 tomos, con mapas, grabados, ilustraciones y tablas  y La sainte bible, selon la vulgata ilustrada por Gustave Doré , impresa en Tours por A. Mame et fils, en 1866. Otras joyas bibliográficas del acervo universal, principalmente americano y europeo, son las Biblias ilustradas por el célebre grabador Gustavo Doré durante el siglo XIX y la realizada en 1973 por el famoso pintor español Salvador Dalí.También se destacan las maravillosas ediciones de clásicos del Siglo de Oro de las Letras Españolas, como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Santa Teresa de Jesús y las bellas ediciones de Don Quijote de La Mancha, obra cumbre de la lengua castellana de todos los tiempos.

La Biblia símil ilustrada por Salvador Dalí

Biblia símil ilustrada por Salvador Dalí

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domenech fue un pintor surrealista que nació el 11 de mayo de 1904 en el pueblo agricultor de Figueres, España.

Estudió arte en una academia de Madrid siendo muy joven.En 1963 el coleccionista italiano Giuseppe Albaretto encargó a Salvador Dalí una nueva versión de la Biblia llamada Biblia Sacra que contendría cinco volúmenes y 105 litografías correspondientes a los cinco primeros libros del Antiguo Testamento (Génesis, Éxodo, Levítico, los Números y Deuteronomio), las cuales eran ilustraciones litográficas offset en papel de trapo pesado de varias escenas bíblicas y mitológicas creadas por Dalí.

La Biblia fue ilustrada con 100 acuarelas; en ella fue manifiesta la holografía y el arte tridimensional y se publicó en 1969 por Rizzoli Editions con 1677 ejemplares con el concepto de potencia de todo lo inspirativo. En la Biblioteca Central de la Universidad de la Habana existe una Biblia Símil de piel, editada en 1973 por la Editorial Noguer de Barcelona, la cual posee 40 ilustraciones litográficas intercaladas del pintor español Salvador Dalí. Las ilustraciones pertenecen a la 1973 Printer Industria Gráfica sa  Tuset, 19Barcelona y corresponden a Ilustraciones Rizzoli Editore, Milán, 1971. Las introducciones, índices, y el texto de esta publicación corresponden a la ¨Sagrada Biblia¨ editada por Editorial Herder S.A., Provenza, 388, Barcelona, 1965. Esta Biblia contiene la originalidad de los libros de la Biblia Tanaj, enriquecidos con láminas de gran valor por el  pintor, y en ella  se muestran textos de la Biblia Católica adaptados a los libros del Nuevo Testamento.

Todo esto y más usted puede encontrar en la colección Memoria Anuario de Fondos Raros y Valiosos de la Universidad de la Habana.

Exlibris en la colección de la Biblioteca

Exlibris en la colección de la Biblioteca

El concepto de exlibris es ambiguo. Mientras Francisco Esteve Botey(1949), exlibrista español, lo entiende como "contraseña gráfica mediante la cual el dueño de una biblioteca marca sus volúmenes con un emblema o alegoría, símbolo de su propiedad sobre esos libros. (…)” para Josefina Mayol(1950) "el significado de la palabra 'ex–libris' (...) es más extenso y amplio, incluyendo (...) 'toute marque de propriétéappliquée a l'intérieurd'unvolume'.
La expresión, derivada del latín, significa de entre los libros o (uno) de los libros; la preposición ´ex´ denota "fuera de lugar" y el nombre ´libris´ se refiere al cuerpo o conjunto de hojas de papel, manuscritas o impresas.
El ex-libris, en la forma que hoy se le conoce, precedió a la imprenta, y parece remontarse a mediados del siglo XV o un poco más adelante, pues como afirma Sanchez Moltó(1998) la necesidad de marcar la propiedad o procedencia de los documentoses tan antigua como ellos mismos.En un principio se utilizaron para esta función los blasones o escudos de armas y más tarde comenzaron a llevar el nombre del propietario, precedido de la palabra Ex Libris, así como una imagen que se relaciona, por lo general, con la personalidad del dueño.Algunos autores, sin embargo, consideran que no es indispensable que en todos los de su género aparezca la leyenda ex libris, pues para cumplir tal función también se han empleado las inscripciones "ex lib" y "e libris" (latín), "soy de" (español), "dailibri di" (italiano), "aus der bibliothek" (alemán) "library of the" (inglés), etc.

Para la elaboración del exlibris se emplea una inmensa variedad de procedimientos técnicos: “el grabado de línea, la mancha, el fotograbado directo, la tricomía, el grabado en madera, el linóleo, el aguafuerte, el buril, la fototipia y la litografía”.Su tamaño, que ha "quedado al arbitrio del artista y del usuario", varía de un ex-libris a otro, como el color, que en algunos casos cambia de una tirada a otra.Los ex-libris, por mucho tiempo, sirvieron para indicar la posesión del libro por una persona o institución, pero desde el pasado siglo un mismo diseño puede ser usado por más de un propietario. A ese grupo de ex-libris, conocido con el nombre de universales, pertenece el de Federico Córdova, que es la única etiqueta cubana localizada en nuestros fondos hasta la fecha, donde existen al menos otros tres producidos en los Estados Unidos y Argentina.

Exlibris en la Universidad de la Habana

Las primeras etiquetas conocidas en Cuba, debieron ser introducidas por sus propietarios desde Europa o por las primeras bibliotecas privadas o institucionales creadas en el archipiélago, entre las cuales figura la biblioteca de la Real y Pontificia Universidad de la Habana.Aclara la autoraJosefina Mayol, que en Cuba el uso del ex–libris ha sido limitado, siendo gomígrafos y sellos secos en su mayoría, encontrándose un número relativamente pequeño de grabados que posean algún valor artístico.Gomígrafos y sellos secos son las marcas en los libros pertenecientes a la Universidad de la Habana, que van desde la inscripción "RegalisUniversitasHabanensis" hasta "Biblioteca Central RUBEN MARTINEZ VILLENA", mostrando su tránsito desde la colonia hasta nuestros días.
También los de la Universidad Católica Santo Tomás de Villanueva (Cuba, 1946-1961) o los de Labrador Ruiz (Cuba), que se reúnen en esta muestra.

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