Curiosidades fondo

¿Sabes por qué se celebra el 24 de octubre el Día Internacional de la Biblioteca?

Biblioteca de sarajevo

Desde el 24 de octubre de 1997 se celebra el  Día Internacional de la Biblioteca. La propuesta surge de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, apoyada por el Ministerio de Cultura, en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada el 1992 durante el conflicto balcánico. La iniciativa nació para trasladar a la opinión pública la importancia de la Biblioteca como un lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con la cultura, y como un instrumento de mejora de la formación y la convivencia humana.

Durante la guerra de Bosnia, concretamente en el asedio de Sarajevo, en la noche del 25 al 26 de agosto de 1992, miembros del Ejercito de la Republica de Srpska bombardearon el edificio donde se encontraba La Biblioteca Nacional de Sarajevo (Vijecnica). De esta manera se perdieron gran parte de sus fondos.  El incendio fue causado por el fuego de artillería del ejército serbio-bosnio. El edificio no tenía valor estratégico ni importancia militar, pero constituía un símbolo de identidad de este pueblo. La Biblioteca poseía unos dos millones de libros y miles de documentos y manuscritos de gran valor, conservados a lo largo de siglos tanto por musulmanes como por serbios ortodoxos, croatas católicos y judíos.

El ostentoso edificio poseía  un estilo morisco español que  se complementaba con detalles arabescos

La institución recibía antes del siniestro todas las publicaciones impresas en la República Yugoslava. Además, a partir de 1957 también recibió atribuciones de Biblioteca Universitaria, configurándose así como Biblioteca Nacional y Universitaria.

En el año 1992, la Biblioteca conservaba cerca de 1.500.00 volúmenes de literatura general y científica, referencia y multitud de manuscritos, publicaciones periódicas y documentos de archivo relativos a la historia de Bosnia Herzegovina, También albergaba colecciones de libros raros, que incluían incunables y numerosos audiovisuales y partituras de música.

Además, depositaba cantidad de documentos oficiales y escritos de importancia para la historia cultural del país, como documentos privados de escritores bosnios, misivas, textos inéditos, narraciones cortas, poemas y obras de autores anónimos, también poseía  un fondo archivístico  compuesto por anuncios públicos, postales, carteles, necrologías, fotografías, mapas de la ciudad de Sarajevo entre otros. Sumado a todo ello, la biblioteca adquirió libros y diarios nacionales y extranjeros, disertaciones doctorales, obras científicas, gubernamentales y publicaciones internacionales, especialmente de la UNESCO y de las Naciones Unidas. ​

Ardieron más de siete millones de fichas, los archivos, toda la infraestructura de la construcción y el mobiliario histórico. Se deformó la cúpula y se derrumbó el ático y cayeron la cubierta y todos los falsos techos. Se produjeron daños irreparables en la Sala de Juntas, también se arruinó toda la decoración existente. Tras el bombardeo, han sido numerosos los artistas que han interpretado sus obras entre los muros de la devastada biblioteca, dando un grito contra las guerras y el odio étnico. Ejemplo de ello es la Orquesta Filarmónica de4 Sarajevo, José Carreras, el violoncelista Vedran Smajlovic, entre otros.

El 9 de mayo de 2014 se inauguró nuevamente la Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Hercegovina. En el acto de inauguración, el violoncelista Vedran Smaljovic pronunció estas palabras recordando su destrucción: “La energía de este edificio era algo sagrado. Todavía respiraba, a pesar de la destrucción. Yo sentía su poder y eso me hizo llorar”, recordaba el músico.

Años después de los hechos se ha descubierto que quien ordenó el bombardeo de la biblioteca fue Nikola Koljevic, un profesor de literatura en la Universidad especializado en Shakespeare, además de profesor, era el número dos de la formación ultranacionalista que dirigía Radovan Karadzic, el líder de los serbios de Bosnia. Su idea de la “Gran Serbia” no cuadraba con la “impureza” de la capital bosnia, que albergaba una mayoría de bosnios musulmanes y croatas católicos el director de teatro bosnio la destrucción de la biblioteca se trataba precisamente de eso: “Destruir la prueba de la coexistencia era un intento de destruir el código civilizador de un Estado multiétnico”.

En la actualidad, Vijećnica acoge diferentes eventos del gobierno, conciertos y exposiciones, además del edificio de la biblioteca y sala de sesiones del ayuntamiento. La conmemoración ha servido también para recuperar la memoria de lo ocurrido. El profesor de literatura acabó suicidándose algo después de acabar la guerra.

#VidaUniversitaria (1957). Figuras Populares en la Universidad. “Francis”, el vendedor de periódicos

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¿Sabías que, en la Universidad de La Habana, siempre han existido figuras populares que han hecho historia a la par de los ilustres? Tal es el caso de este hombre sencillo y grande, a quien le dedicamos este espacio, uno de tantos que han apoyado y favorecido la labor de los ilustres en la alta casa de estudios. Voz e imagen de la cubanía, visto a través de los lentes de dos periodistas de la época y al cual hemos tenido acceso, hurgando en las viejas y raídas páginas que ofrecen los fondos de la Biblioteca Central con sus infinitas curiosidades. Simplemente admirables…

Fernando Debrocá, “Francis”, al que se le conocía por “el limpiabotas”, “el periodista”, entre otros sobrenombres, impresiona por la grandeza de su sencillez y su vida colmada de principios éticos y morales en medio de una realidad tan dura y hostil. Un hombre de pueblo como muchos que eligió el camino de la tenacidad y entrega, entre otras virtudes a pesar de no haber tenido uno de los mejores comienzos en la vida.

 Trabajador incansable y tenaz para literalmente ganarse el pan diario. Vendedor de periódicos, “oficio” que de vez en cuando alternaba con el de “limpiabotas “y el de periodista” pues de vez en cuando le publicaban algunos trabajos, lo cual era su más querida ilusión y tal vez cara. Francis, siempre tenía algo que decir en materia de deportes y que como el mismo dijera era su “fuerte”.

Durante todo el día y parte de la noche dicen que se le veía atravesar las principales vías llevando al hombro la pesada cartera de cartera que contenían los periódicos, siempre renovados. En las mañanas voceaba El Mundo” y en las demás horas vendía mercancía impresa calladamente. Como siempre se le veía con la cartera al hombro muchos suponían que no la abandonaba ni para dormir ni cuando se dirigía a algún juego de beisbol.

Refieren los periodistas que Francis al saber que lo iban a fotografiar y no podía presentarse completamente aseado, pues sus constantes carreras durante todo el día no se lo permitían, extrajo de la cartera un pullover de un blanco inmaculado con letras en rojo que decían “El Mundo”.

Se veía entrar por la entrada de J, encorvado sobre el lado derecho, alcanzando un periódico al entonces decano de la facultad de Educación, para lo que el califico como un “tubey”, sin embargo, los periodistas que lo entrevistan le advierten que no le han pagado a lo cual responde que tienen créditos de sobra ¡, a lo cual efectivamente refieren los periodistas que ni siquiera se entretenía esperando pues sabía que lo harían cuando pudieran. Refieren los periodistas además que poseía Francis una memoria increíble y la confianza de todos, algo que nadie podía imaginar debido a su cara y mirada extraviada lo cual no iban muy a su favor debido a su físico algo estrafalario y su mente siempre puesta en la pelota. 

Nacido en Rodas el 30 de mayo de 1894 y creció en la Casa de Beneficencia de lo cual casi no recuerda cómo llegó a aquel lugar, solo de un viaje a Cárdenas con su madre y hermano y que de pronto no la vieron más para después verse ingresados en dicho establecimiento en La Habana.

Refiere Francis que nunca le pesó y que siempre se ha visto ligado a ese lugar que fue su hogar en que unas buenas hermanas en dios fueron sus verdaderas madres. Allí le inculcaron las creencias religiosas las cuales le brindaron siempre en su vida las armas de la paciencia y la resignación, tal es así que comienza diariamente su jornada de trabajo oyendo misa, haciendo simplemente lo que le enseñaron a hacer.

Su rutina de cada día al salir de misa era la de dirigirse muy de mañana al departamento de circulación del periódico “El Mundo” para comenzar su día caminando hasta el cansancio para ganarse el pan diario, muchas veces iba a otros periódicos para así ganar algo más, pero lo que si siempre fue un leitmotiv en su vida fueron la tenacidad y todos los buenos principios inculcados a este hombre.  

 Para Francis fue querido por muchas personas en el ámbito universitario, así como en los ambientes deportivos con los cuales alternaba y entregaba trabajos sobre comentarios deportivos para que se publicaran, de lo cual el no sabia si verdaderamente llegaba a tanto, pero se mantenía escribiendo y entregando material. Jamás pensó en casarse y para esto tenía una expresión “En el juego del amor me han colgado los nueve ceros, en este aspecto mi vida ha sido un constante cero hits cero carreras”.

#VidaUniversitaria (1957). Símbolo de amor maternal un monumento emplazado en la Universidad

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¿Sabías que el enigmático y modesto monumento ubicado al fondo de la actual Facultad de Física, esconde una triste y bella historia de amor maternal, desconocida por la mayoría de los que asistimos casi a diario a la colina universitaria?

 Ya sea por su aspecto de “cosa abandonada” y sin gran valor, golpeada por el tiempo e incompleta, faltándole la parte de la insignia que lo remataba y habiendo quedado solamente algo así como un inmenso huevo estilizado, se levanta este extraño monumento que llama la atención no solo a los que concurrimos a la colina sino también a los transeúntes de la calle San Rafael exactamente frente al Estadio Universitario donde se encuentra ubicado el monumento que nos ocupa. Es así que un periodista o colaborador de Vida Universitaria del año 1957 motivado y curioso fue tras la historia que nos revela el trasfondo de este monumento que hoy forma parte del Patrimonio Universitario.

En un extenso artículo y tras un lenguaje rebuscado, propio de la época, en donde no se dejan de mencionar figuras y personalidades y donde no falta la sintaxis compleja que hace que por momentos se pierda la historia, supimos como el periodista realizó incontables exploraciones por la cual nos enteramos de que el monumento en cuestión, fue trasladado desde Matanzas (el hato de Canimar) hasta el lugar que hoy ocupa.  

El monumento es una lápida dedicada a la “piedad, la virtud y los principios morales” de Doña María Josefa Adelaida Dalande Dalcour, nacida en Nueva Orleans el 16 de diciembre de 1776 y fallecida en Canímar (Matanzas) el 15 de junio de 1817 y a su hijo fallecido el 8 de enero de 1816 en este mismo lugar.

Por la  forma en  que aparece redactada la inscripción y que dicho sea de paso no se lee, debido al paso del tiempo y al descuido  pero, gracias a  la minuciosa investigación del colaborador, sabemos que se trata de una lamentable tragedia familiar que sucedió  cuando Doña María Josefa Adelaida se traslada al antiguo “hato de Canimar” en la provincia de Matanzas con la esperanza de que su hijo de 9 años recuperara la salud a través de los recomendados “cambios de aire” de la época, pero,  desdichadamente el niño fallece en sus brazos poco tiempo después.

 Desde aquel momento Doña Josefa a pesar de contar con solo 41 años de edad considera que su vida carece de sentido y es así como la tristeza que la invade, gana terreno y el esposo ante este deterioro emocional, trata de hacerla regresar a Nueva Orleans, mientras que ella se niega rotundamente enfermando de tuberculosis y fallece el 15 de junio de 1817.

El esposo ante esta dura realidad, piensa en como honrar la muerte de sus dos seres más queridos y manda a erigir el monumento a la memoria de ambos, en el centro mismo de la propiedad, para que sirviera así de orientación a todos los sentidos de la propiedad y a la vez como un símbolo del amor maternal a futuras generaciones.

Posteriormente especialistas conocedores de las prácticas de los egipcios coincidieron que quienes lo levantaron eran buenos en la materia ya que fueron precisos con el epitafio dando al sol naciente y las demás caras también con toda precisión al norte, sur, este y oeste de la propiedad y así se hizo constar con letras esculpidas: “Punto central del hato de Canimar” que abarca dos leguas, distante 11 kilómetros de Matanzas “.

La obra finalmente fue destruida y la parte que ahora figura en su cima estuvo caída en el suelo durante mucho tiempo y conmovedor fue que al separar una de las grandes piedras y abrirse un profundo hueco en la tierra  vieron los ingenieros, entre ellos el Profesor Manuel Copado (preciso es destacar que antiguamente este lugar fue la Facultad de Ingeniería y Arquitectura hoy facultad de Física)  que algo brillaba en la oscuridad se trataba de una caja de plomo que contenía unos papeles que la humedad y el tiempo dejaron inutilizados por lo que no se pudo conocer su contenido y solo se recuperaron unos escapularios bordados en oro.

Fue así como gracias al entonces profesor e ingeniero Manuel Copado Hernández, al ingeniero Sergio Berea y a los actuales propietarios del antiguo hato y que la marca central del mismo se encontraba  en la universidad como importante pieza,  marca de los antiguos hatos y a ello contribuyeron el entonces Rector, doctor Rodolfo Méndez Peñate y a Isauro Valdés quien dirigía en 1940  el negociado de Proyectos y Obras.

De esta manera y con este conocimiento se enriquece la apreciación de este bello monumento que como tantos otros hacen de nuestra vida en la colina universitaria un lugar favorito para lo que trabajamos, estudiamos y visitamos nuestra insigne Universidad de La Habana. Bueno y recomendable sería poner o enmarcar una síntesis de la procedencia e historia de este hermoso monumento que forma parte del ambiente patrimonial que se respira en la colina universitaria.  

#VidaUniversitaria (1954): La Grey perruna de la colina universitaria

la grey perruna

Sabías que los perritos callejeros de la colina existen desde fechas tempranas en este recinto universitario?

En la soledad de la colina y como atraídos por una fuerza superior que les dice que encontrarían acogimiento y comida sin importar su historial, su raza, su tipo, y aunque lógicamente todos son satos, aun llegan  como casi todos los perros perdidos, abandonados, hambrientos , dolientes y desengañados del mundo a la histórica colina universitaria los perritos callejeros.

Así leemos en este lejano artículo de la revista Vida Universitaria la historia de la Negra y Chaval dos perritos de la época que se ganaron el amor y el cuidado de estudiantes y custodios y hasta del rector.

“Los dos perros toleran a los estudiantes y hasta se dejan acariciar por ellos, les afecta mucho la llegada del rector Inclán , al que observan con gran respeto a su paso desde el hueco de la escalera procurando disimularse de atrás de algunas columnas del vestíbulo del rectorado , mirador magnifico desde el que se contempla el panorama de la escalinata , la plaza y la calle de San Lázaro , desde el mismo, Chaval, se permite alguna que otra vez seguir el vuelo de las palomas , pero ladra con disgusto cuando ve a las atrevidas palomas posarse y descansar en los brazos generosamente abiertos del Alma Mater “ .

La verdad es que se había excedido en el número de perritos y que ya no bastaban los las abundantes sobras de comida del Hospital Universitario  y que fue preciso una orden de expulsión total de ellos, de los cuales salieron ilesos La Negra y el Chaval y así los dos perritos se convirtieron en los más persistentes vigilantes para evitar la entrada de otros perros.

Se dice además que solo se admitió la visita de una vieja amistad, la de una perra de una bodega cerca de la escalinata con la cual Chaval y La Negra corresponden compartiendo con ella sus retozos durante algún tiempo.

Alguna que otra vez el contador Latour llega acompañado de su perro mimado y así La Negra y el Chaval se apartan debidamente para evitar conflictos . Su instinto le dice que no hay que buscar conflictos con el contador por cuyas manos paso todas las cuentas.

En la actualidad todavía convivimos con “nuestros perritos  de solapin”, queridos y amados por algunos y respetados por todos. He sido testigo de cuanto amor y hasta de sacrificio conlleva  cuidarlos y alimentarlos sobre todo por algunos trabajadores y estudiantes de este recinto estudiantil lleno de historia, patrimonio, anécdotas pintorescas y vida.

#VidaUniversitaria (1954): Primer curso para locutores desde la Universidad de La Habana

#VidaUniversitaria (1954): Primer curso para locutores desde la Universidad de La Habana

La Escuela de Derecho de la Universidad de la Habana acogió en 1963 el primer curso de Locutores ofrecido por la casa de altos estudios, a través de la Comisión de Extensión, con la participación de una treintena de profesionales y aspirantes a esa especialidad, con un nivel de enseñanza secundaria.

Un recorte del suplemento “El Mundo del domingo” con fecha 1 de diciembre, y que se encuentra en el Fondo Elías Entralgo de nuestra Biblioteca Central, detalla las características de ese curso, el cual perseguía la superación de los que ya trabajaban en la radio y la televisión, y la íntegra formación de los aspirantes.

“El curso de locutores (…) ha llenado una gran laguna que existía en la radio y televisión nacional. Contempla todas las asignaturas necesarias a nuestra profesión, lo que permitirá en el futuro próximo contar con el cuerpo de locutores cultos que exige nuestra Patria”, expresó en aquel entonces el fallecido locutor de la C.M.Q. José Antonio Cepero Brito, una de las figuras insignes del gremio, y uno de sus estudiantes.

De acuerdo con el suplemento, perteneciente al periódico “El Mundo”, entre las materias que se impartían figuraba Geografía Universal, y de Cuba y América, a cargo de la doctora Nieves Miolán; Historia de la Humanidad, ofrecida por el doctor Julio Mendoza; Gramática de la Lengua Castellana, explicada por la doctora María Dolores Ortiz, e Historia de la Radio y la Televisión, bajo la responsabilidad del profesor y director Humberto Bravo.

Con una duración de un año, el curso incluía además las asignaturas Historia del Arte; Apreciación Artística; Educación y Uso de la voz; Actuación y Fonética; Animación y Narración, y Principios de la Teoría Literaria, entre otras.

Sobre la radio y la televisión cubanas, el doctor Elías Entralgo, Decano de la Facultad de Humanidades, aseguró que en América se conocía la alta calidad técnica de esos servicios públicos en la nación caribeña, pero que también debían reconocerse ciertos defectos de su funcionamiento en lo cultural, como los de elocución, gusto estético y conocimientos generales.

“El cursillo (…) redundará en su utilidad y su éxito”, añadió.

#VidaUniversitaria (1957). Figuras Ilustres de la Universidad. Dr. Juan M. Dihigo

Juan M. Dihigo

Sabias que el Profesor Dr. Juan M. Dihigo nació en mayo de 1866 – 1952. El eminente profesor dedicó una larga vida a la Universidad de La Habana, a las letras, la cultura, y sobre todo a dar gloria a Cuba.

Completó su doctorado en la propia Universidad de La Habana de la cual nunca se separó hasta su muerte. Fue profesor, secretario de la Facultad de Filosofía y Letras, Decano y Rector y fue fundador además del Laboratorio de Fonética Experimental y el Museo de Arqueología Clásica.

Perteneció a la Academia de Historia de Cuba, a la Sociedad Arqueológica de París, Sociedad Hispánica de América, al Sílogo Teleológico-Helénico de Constantinopla y muchas más instituciones culturales de todo el mundo.

El edificio de la Facultad de la actual Artes y Letras lleva su nombre y para cuya construcción estuvo trabajando durante muchos años. Asistió al acto de la colocación de la primera piedra, pero falleció pocos meses después sin tener la dicha de verlo terminado.

Es formidable la colección de libros escritos por el Profesor Dihigo que van desde la “Sinopsis de Gramática Griega “, “La Biblia desde el punto de vista lingüístico” “Las Clases Populares y la Extensión Universitaria “hasta “El Movimiento lingüístico de Cuba “y “Léxico cubano”.

Dejó terminada una completa Historia de la Universidad de La Habana que no había sido editada sobre esta fecha de 1957. Solo faltó a la Cátedra y sus otras labores universitarias durante sus viajes al extranjero, para sus estudios o para asistir a congresos internacionales en representación de la Universidad. Un accidente lo llevo a la muerte al ilustre profesor cuyo nombre era bien conocido en todos los centros culturales del mundo. Hoy los alumnos que entran a la Facultad de Artes y Letras se preguntan quién fue Juan M. Dihigo , cuyo nombre es lo primero que conque tropiezan sus ojos al cruzar el umbral del magno edificio que lleva su nombre. 

#VidaUniversitaria (1950). Más allá del telón… Teatro Universitario

teatro universitario 1

Como uno de los tesoros de la Universidad  se alza el Teatro Universitario con casi 80 años de creado, es la compañía existente más antigua es por eso que dedicamos en este espacio y como parte de las curiosidades del fondo esta reseña sobre el trabajo encontrado en uno de los números de la revista del año 1950 escrita por  el periodista Luis A. Baralt quien relata acerca de los orígenes de nuestro insigne teatro.

El Teatro Universitario surgió por generación espontánea y de “abajo para arriba”. En 1941 un grupo de estudiantes entusiastas de diferentes facultades quisieron “hacer teatro”. Una noche tocan a la puerta de Baralt encabezados por Luisita Caballero y Baralt, un tanto cansado y desilusionado por la experiencia de “la Cueva” no quiso asumir la impronta tarea y responsabilidad. 

Así mismo   Lugwig Schajowicz compañero por aquel entonces en otra empresa análoga (la Academia de Artes Dramáticas) tuvo según el autor “más coraje” para  comenzar a dirigir la empresa y así bajo su inteligente dirección comenzó el grupo a laborar y el 20 de mayo de 1941 hacían su primera presentación pública con la “Antígona”  de Sófocles, luego vinieron “Las Coéforas” de Esquilo y otras, todas ante el pórtico del Edificio de Ciencias y bajo las estrellas, Plaza Rector Cadenas, hoy Ignacio Agramonte. 

El contacto con un género teatral nunca visto en Cuba, la seriedad del propósito, decoro en las interpretaciones, justeza interpretativa, entre otras virtudes, hizo de estas primeras representaciones “jalones memorables en los anales de la dramática en Cuba”.

Hasta 1943 recibió este magnífico esfuerzo el apoyo moral de las autoridades universitarias especialmente del Rector  Dr. Méndez Peñate pero escasos recursos para organizarse debidamente y realizar una labor sistemática y libre de zozobras habría de interrumpir el proyecto.

La puesta estuvo a cargo de alumnos del Seminario de Artes Dramáticas, integrado por jóvenes actrices y actores que encontraron en éste un medio de expresión teatral en una época en que las artes escénicas no contaban con apoyo alguno.

Fue el 3 de junio de ese año que el Consejo Universitario oficializó el Teatro Universitario y su anexo Seminario de Artes Dramáticas como organismos autónomos dentro del todo de la Universidad de la Habana.

A partir de esa fecha pudo contarse con una cantidad fija tanto para las presentaciones como para las clases. Estas ya habían sido iniciadas por el Dr.  Schajowiez   como único profesor y con un plan de estudios mínimo, desde antes de la “oficialización”.

Es así como se destaca la significación que tuvo en la vida interna de la Universidad y en la vida nacional este proyecto  y como fomentó el espíritu de disciplina y cooperación entre los jóvenes contribuyendo a acrisolar los valores morales y a purificar las emociones, aclarar las ideas de  los adolescentes.

De esta manera la agrupación teatral contribuyó eficazmente al auge del arte teatral en la Isla; desde sus inicios sus propósitos fueron promover la importancia social del teatro y su influencia en el orden ético, cultural y político, así como la extensión al ámbito nacional.

 

#VidaUniversitaria (1950). “La Biblioteca General” y los Cursos de Técnica Bibliotecaria

Biblioteca Central Ruben Martinez Villena 1

¿Sabías que en la antigua “Biblioteca General”, hoy Biblioteca Central de la Universidad de La Habana, se impartían cursos sobre Técnica Bibliotecaria?

En artículo publicado en el año 1949 por el entonces director Jorge Aguayo en la Revista Vida Universitaria se lee que ya desde 1937 se realizaba en la Biblioteca una eficaz e influyente labor de docencia por encima de muchos “organismos similares”, labor que tenía entre otros motivos hacer comprender a los cubanos lo que era una “moderna Biblioteca en una nación progresista “.

Sigue diciendo el Dr. Aguayo que estamos ante la presencia de una Biblioteca relativamente bien dotada, con libros bien escogidos y con un catálogo único en el país tanto por su contenido como por su forma y con un servicio en aquel entonces, ininterrumpido desde las 8 de la mañana hasta las seis de la tarde. “Significa un milagro en nuestro ambiente, milagro que solo se explica por la existencia de una universidad enteramente liberada del aparato burocrático estatal “, plantea el doctor Aguayo el cual refiere además que las “aspiraciones políticas de turno malograban cualquier empreño cultural de altos vuelos “.

Refiere también el doctor Aguayo que es así como profesionales e intelectuales, nacionales y extranjeros encontraron una cordial acogida en la “Biblioteca General” considerada en aquel entonces como “la más importante de todas las Bibliotecas de la Universidad  en las Ciencias, en las Artes y en las Letras”, a lo cual añade que la Biblioteca General es una de las precursoras de las actividades de extensión cultural y termina diciendo que la Biblioteca también estaba abierta a todos los lectores nacionales o extranjeros aunque no fueren estudiantes de la Universidad.

Dotada, de tres salas de lectura “una central sin libros para la lectura corriente y dos situadas en los extremos de la anterior (la una para las obras de consulta y la otra para las publicaciones periódicas), a ellas acuden estudiantes, profesores, profesionales, intelectuales, alumnos de otras escuelas y lectores de toda clase y categorías.

“No existe en todo el ámbito nacional una colección en conjunto mejor dotada que la de la Biblioteca General” (…) no se ha limitado la Biblioteca General a prestar sus servicios en un presente perennemente renovado si no que cuando se organizo la primera escuela oficial de bibliotecarios en la sesión de Verano de 1946 (hablamos de los Cursos de Técnica Bibliotecaria) la Biblioteca general puso a la disposición de los futuros bibliotecarios sus mejores libros, su catálogo,  sus locales de trabajo, y el esfuerzo y energía de sus más valiosos funcionarios, todo para que la enseñanza impartida en la escuela de los bibliotecarios fuese la mejor que pudiese ofrecer una escuela cubana, creada para cubanos y extranjeros”.

 

#VidaUniversitaria (1950). La Ceiba que sembró Estrada Palma en la Universidad

Ceiba Universidad de La habana

Es conocido por todos los que recorren la colina universitaria, sus jardines y parques, saturados de verdor, bellos,  frondosos y acogedores, que invitan a disfrutar de un ambiente tranquilo y placentero lo mismo para estudiantes, docentes que visitantes.

Esta vez estaremos charlando ,  sobre la antigua ceiba en la plazoleta dedicada a Martí, ubicada a la izquierda, una vez que se entra por la entrada de los automóviles por la calle J. Alrededor de la vieja ceiba estimamos unos cuantos bancos de mármol que invitan más al disfrute y recogimiento.

Y es en este año de 1950 siendo rector de la universidad el Dr. Clemente Inclán fue que el entonces “Director de la Biblioteca General”, Rogelio Fuentes presentó unos interesantes documentos que relatan la historia de nuestro viejo árbol y es así como nos enteramos que la Ceiba en cuestión no siempre estuvo en el lugar que hoy ocupa sino que fue sembrada por el Presidente Estrada Palma en otro lugar más hacia el entonces hospital universitario, hoy Calixto García.

Debido a la transformación en los planos por aquellos años y con el fin de levantar el edificio de la actual Biblioteca Central y en aquel entonces Escuela de Pedagogía, actual edificio “Varona”, se hizo indispensable arrancar la Ceiba y trasladarla al lugar que hoy ocupa y que tanto embellece.

La Ceiba fue sembrada en su inicial lugar el 20 de mayo de 1902 por el Presidente Estrada Palma y así consta en el diario “La Lucha” de aquella época:

“A las 10 y media de ayer, llegó a la Universidad el Presidente Estrada Palma, fue recibido en el Aula Magna por el Rector y el Claustro Universitario (…). Terminada la sesión se dirigió la comitiva al primer patio, en cuyo centro sembró el señor Presidente un tallo de ceiba de unos dos metros de altura, para perpetuar la memoria de la instauración de la república”

#VidaUniversitaria (1955). La Facultad de Filosofía–Historia y sus comienzos

Universidad de la Habana

El edificio “José Martí”, actualmente Facultad de Historia-Filosofía, fue inaugurado el 28 de enero de 1955, nombrado en aquel entonces Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Público y fue erigido sobre el antiguo local ocupado por los laboratorios de química de aquel entonces.

La construcción de la obra estuvo a cargo del arquitecto Roberto Chomat, que realizó una verdadera proeza dado el reducido espacio de que disponía y los complejos problemas estructurales que hubo de afrontar y resolver.

Diseñado para tres plantas, el hermoso anfiteatro con el cual consta, cuatro aulas, biblioteca y salones destinados a oficinas, junta de profesores, despachos privados y Asociación de Estudiantes de  la Escuela en aquel entonces  conserva aún su elegancia y severidad que le infunde  singular distinción a la construcción.

Mediante las subastas de rigor de la época se pudo dotar de equipos y mobiliario apropiado a sus funciones docentes, académicas, culturales y administrativas.

Su primer decano fue el Doctor Raúl Roa y se estudiaban entonces las carreras de Licenciatura en Derecho Administrativo, Licenciatura en Derecho Diplomático y Consular y el Doctorado en Ciencias Sociales y Derecho Público. 

Funcionaba también por aquel entonces y como un anexo a la Facultad el Instituto de Administración Pública, la Escuela Anexa de  Servicio Social y el Instituto Superior de Periodismo “Manuel Sanguily”.

Así mismo y conjuntamente con la Facultad de Ciencias Comerciales, se llevó a cabo la creación del Instituto de Estudios Superiores y de Investigaciones Económicas que comenzarían a desarrollarse desde ese mismo primer curso.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

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